A pocas horas de conocer el nombre del nuevo presidente de la república viene a mi mente unas reflexiones que trascienden en mi y quisiera compartirlas con todos ustedes. Me gustaría reflexionar entorno a un movimiento muy polémico en la historia del país como lo fue el M19 y sus principales líderes.
El M19 nace a partir del fraude en las elecciones del 19 de abril de 1970 quien la maquinaria puso de presidente a Misael Pastrana, (padre del también expresidente Andrés Pastrana), realizado al General Gustavo Rojas Pinilla, para el M19 era indignante el fraude y el atentado a la democracia que este representaba. La vulneración y violación a la voluntad popular era algo a lo que el M19 no estaba dispuesto a tolerar. Lo que dice y hace el Movimiento 19 de abril es irónicamente lo que dijo el general Plazas
Vega uno de los enemigos más notorios del M19, en la noche del 6 de noviembre de 1985 durante el holocausto del palacio de Justicia, que era “Mantener la democracia, maestro”
El M19 nace de una forma distinta, nada comparable hoy 2022, e incluso en su época con los demás grupos armados existentes y, es un error en que la historia no dice nada, es un episodio en que por lo menos en el relato oficial de la nación deja muchos vacíos. El hecho de que su manera de surgir no tuviera como fundamento el marxismo o corrientes pensadores externas sino la resignificación y la identidad misma del pueblo colombiano, cambia netamente el objetivo de la lucha armada del país: Actos como el robo de la espada de Bolívar con objetivo y forma de resignificar nuestra historia dan fe de ello, y me atrevo a decir, que el M19 nace de las entrañas de la sociedad colombiana, esa misma entraña a la que la historia ha marginado y borrado. Pensamientos como poner en práctica una democracia que no consista en un sufragio popular disfrazado, sino realmente en la construcción de la sociedad desde todos los puntos de vista. Hoy 2022 tenemos un gobierno como el de Iván Duque quien llego al poder por medio del voto popular, pero hay que mirar los actos de gobierno ¿Realmente toda la nación es participe de los actos de gobierno? ¿Será que la clase media del país se ha sentido identificada y beneficiada por el gobierno Duque?
No puedo hablar del M19 sin hablar del Palacio de Justicia ¿Qué ha pasado? ¿Quiénes están condenados? Lo sucedido los días 6 y 7 de noviembre de 1985 ha sido de las páginas más dolorosas del país y vergonzosas de la institucionalidad. Exactamente un golpe de estado por el ejército que se escudó en un acto político del M19 para salir impunes de procesos por nexos con el cartel de Medellín, según investigaciones y basado en el libro “El palacio sin mascara” de German Castro Caycedo los responsables del asesinato y de la masacre de la corte suprema de justica fue el mismo gobierno, por no acceder a negociaciones luego de que ellos incumplieran acuerdos y que en medio de una tregua bombardearan, pero no fue solo eso, también se descubrió que las balas que impactaron a los magistrados eran provenientes de las fuerzas armadas de la nación. La negligencia de un gobierno y la violación solapada de la rama judicial por parte de las fuerzas armadas representan en la actualidad una descontextualización enorme de la historia, opiniones populares erradas, impunidad, cuestionamientos, desaparecidos y violación a las víctimas el no saber oficialmente que fue lo que pasó ¿Por qué? Porque así es nuestra amada Colombia
Continuando con el M19, uno de sus grandes pensadores fue Jaime Bateman Cayón que decía en pocas palabras que la construcción de una democracia tenía que ver justo con un gran pacto social dónde todos juntos nos uniéramos como país, dialogáramos y solucionáramos esos temas que causan brechas en la sociedad, pero que nada de eso había de ser posible sin ese pacto nacional, parte de ese pacto fue la constitución del 91, que es considerada la más liberal del mundo. Sin embargo, irónicamente los sectores políticos que conformaron en su momento el paramilitarismo para obtener control territorial y acabar con el M19 y que están involucrados en la desaparición de muchos de los pensadores de dicho movimiento en 31 años y hasta 2021 había realizado 55 reformas para pretender regresar a la constitución del 86 por miedo y negación rotunda a dicho acuerdo nacional.
Me nace hablar de otro líder del M19, Carlos Pizarro, quien al momento de firmar el acuerdo de paz se gana de enemigos a las FARC y al ELN que se sentían traicionados, Pizarro argumentaba que la paz era un derecho del pueblo colombiano y primeriaba ante todo, la firma de esa paz desemboca miles de opiniones en el país, la principal y la del gobierno y la historia oficial que por medio de la firma de ese acuerdo se había logrado la derrota de un grupo armado. Esto me hace pensar ¿Acaso cuál es la necesidad de hablar de paz en términos de guerra? Rara vez la paz en el país se ha visto como una oportunidad, como un dialogo, como el fin del conflicto, sino que lo queremos relacionar fuertemente la paz a términos de guerra un vencedor, un perdedor, que el que firma la paz es el que pierde y se rinde.
Ver por internet información de Pizarro, Bateman e incluso el mismo Gustavo Petro me hace pensar una sola cosa. La importancia del cambio cultural colombiano, que los dueños del poder sean participes y estén dispuestos a ese dialogo nacional o que un gobierno sin los orgullos y delirios que lo rodean pueda sentarse con los grupos armados existentes hablar de paz sin hablar de derrotas, sin hablar de arrodillamientos, sino que se pudiera entender la paz como la construcción de un mejor país y que la paz se logra por medio de ese “Gran Dialogo Nacional”.
Acordándome del miedo al dialogo nacional de las clases políticas inmediatamente lo relaciono con el Ingeniero Rodolfo y su miedo al debate, o la terquedad del uribismo en los acuerdos del Gobierno Santos después del triunfo del NO en el plebiscito por la paz o la voz del senador Carlos Felipe Mejía del Centro democrático gritándole al senador Petro diciendo “En este congreso usted es el que sobra” o el desprestigio del Uribismo a aquellos que se intentan involucrar en asuntos políticos de manera opuesta a la de ellos, y me hace pensar el ¿por qué existe ese miedo? ¿Miedo a que la popularidad viva una verdadera democracia?
Tristemente no tengo la respuesta a esto, desafortunadamente quienes han ejercido el poder ejecutivo (poder en el que se centra en mayor parte el funcionamiento del estado) han huido a la paz sin hablar de acuerdos de guerra, han huido al debate, han huido al dialogo, se volvió costumbre el presidente dejando a los periodistas con la palabra en la boca, el tan famoso “Amigo me le voy” de Álvaro Uribe o el “De qué me hablas viejo” se volvió la forma tradicional de gobernar en Colombia
¿Qué debe pasar? ¿qué debe cambiar? Tal vez la forma en que percibimos a los gobernantes, no pensar que necesitamos gerentes para esta empresa, no pensar que necesitamos que otros nos solucionen o que el congreso haga, que las cortes hagan, sino desde la consciencia misma popular, desde las entrañas de la sociedad colombiana fomentar ese dialogo y que el presidente que elegiremos en “Democracia” no sea un administrador más por cuatro años, sino el líder de ese dialogo, el líder de la democracia popular, no feudal, y para ello el M19 fue una gran escuela. Bien decía Luis Carlos Galán “lea y estudie mucha historia… porque entonces entiende mucho más el sentido del momento histórico en que uno vive, se aprecian más los esfuerzos de generaciones anteriores, los procesos que se han cumplido por otros pueblos. NINGUNA NACIÓN REPITE LOS PASOS DE OTRA” Por todo esto se debe ser responsable a la hora de analizar y de equiparar históricamente personas y sucesos, la interpretación anacrónica de la vida misma nos condenará al atraso.