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"Cuando el gallo canta, la gente se levanta"

Por Nelly Fernanda Daza, contadora de historias Anolaima, “Capital Frutera de Colombia”.

Es sábado, suena la pólvora empiezan a llegar hombres y mujeres, afuera hace frío de fondo cantan los gallos, como cada 20 días la rutina es casi la misma en la Gallera San Luis de Anolaima Cundinamarca.

Este sitio emblemático del pueblo inició en el año de 1981, desde entonces siempre se escucha la algarabía cuando se enfrentan en combate estas aves. El fundador es Don Idelfonso Martínez, conocido como: ‘Alfonso largo’, sin embargo, en el pueblo se conocen otros dos sitios dedicados a este juego de Azar.

Idelfonso lleva 42 años viendo estas citas constantemente, de hecho, es una tradición familiar heredada de su padre y ahora también entregada a sus hijos.

Marco Tulio Reyes, Antonio Romero, Publio Franco, Cate García, Miguel García, Luis Pinzón, Alfonso Bernal, Domingo López, Leónidas Riaño, Kiko Rivera, Alfonso Muñoz, Ricardo Cruz, Vicente Cruz, Eduardo Romero, Benjamín Albino son algunos nombres de galleros del pueblo de épocas antiguas hasta hoy.

Para poder entender la fiesta gallística es importante definir el rol que juega el criador y el gallero, este último es aquella persona que solo se dedica a apostar y a preparar el animal para pelear, además hace las apuestas de dinero para el juego.

El criador es el encargado de darle vida a estas aves, levantarlos con integralidad proporcionando la alimentación adecuada, manejo e investigación asertiva para que estos animales cumplan con el potencial perfecto a la hora de pelear. 

Un gallo de buen combate debe tener características sobresalientes como: fortaleza, resistencia, velocidad, coraje, puntería y vuelo, dichos atributos se deben a la crianza y entrenamiento que se les dan en los primeros 18 semanas de vida, según, nos dice José Giraldo, quien se dedica al oficio desde hace 34 años, en la vereda Corama – vía puente tierra.

La alimentación equilibrada y el entrenamiento constante llamado correteo a estas aves son el preámbulo de buenos riñas. Don José nos dice que la alimentación balaceada es la siguiente:  sardinas, el corazón e hígado de res, huevo, grasa, garbanzos, lentejas, avena, vitaminas y agua.

Los gallos salen a entrenarse entre la semana 10 y 15 diariamente, y cada ave tiene su propia evolución, según la genética que tenga, así mismo el tiempo de correteo va de 20 a 40 minutos.

Combates

Las peleas gallísticas empiezas pesando a las aves, la disputa debe contar con dos jueces. Uno de ellos controla el tiempo y el otro es de que sentencia, en la mitad del círculo está el reloj para que los asistentes vean el tiempo de disputa que dura como máximo 8 minutos.

Cuando suena la campana de inicio el público asistente grita y se emociona, alza sus manos y anima al gallo de su preferencia, también se alzas voces de apuestas: “100 al colorado”, “mátelo, mátelo”, “ese es el ganador”. Las apuestas mínimas en la Gallera San Luis son de 500 mil pesos.

“A uno hasta se le llenan los ojos de lágrimas cuando los ve sufrir y vemos que le están dando chuzo; a esos animales sí se les tiene pesar, pero no hay opción mueren o mueren ese es su destino” comenta Benjamín un aficionado asistente.

Como los ocasos el gallo también tiene su final y no es otro más que su muerte sangrienta, creo que la última satisfacción interna que puede tener es la de morir escuchando de fondo la ovación del público por su desgracia, pues, sus plumas caídas redundan en los bolsillos llenos de los que nunca lo vieron como ganador, “el gallo canta y la gente se levanta”.

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